La Consejería de Desarrollo Sostenible elevó el año pasado a la Fiscalía 32 casos de envenenamiento. Es sólo la punta del iceberg del problema, porque las autoridades detectan apenas el 10 por ciento de las infracciones. Se calcula que cada año mueren más de 300 animales en la Región. Dos de cada diez son zorros, y otro 23 por ciento aves rapaces como el búho o el águila perdicera. También caen milanos, patos, tejones, perros y otros animales domésticos, palomas y jabalíes, entre otros